martes, 2 de febrero de 2016

Eduardo Sánchez escribe sobre Lope de Vega




                       LOPE DE VEGA EN ALBA DE TORMES

            Dada la importancia literaria del personaje, merece la pena conocer y resaltar el hecho de que nuestro gran dramaturgo del Siglo de Oro, Lope de Vega y Carpio, también conocido por el “Fénix de los ingenios” o el “Monstruo de la naturaleza”, estuvo residiendo desde 1591 hasta 1595 en la villa de Alba de Tormes, en la que arrendó una casa por “once ducados y dos gallinas y si no en razón de las dos gallinas cinco reales por ellas” cada año. Pero ¿cuál fue el motivo que le trajo hasta nuestra villa ducal, habiendo nacido en Madrid en el año 1562 y siendo su padre un bordador de la montaña santanderina?
            Cuando Lope tenía veintiséis años, se vio obligado a interrumpir sus amoríos con Elena Osorio, hija del empresario teatral Jerónimo Velázquez, contra quien escribió, de forma reincidente, unos libelos difamatorios que impulsaron al empresario a denunciarle ante la justicia. Condenado a ocho años de destierro de la corte madrileña, Lope pasó los primeros en Valencia, después de haber raptado a Isabel de Urbina, hija del rey de armas de Felipe II, de casarse con ella por poderes el 10 de mayo y de embarcarse en Lisboa el 29 de mayo con la Armada Invencible. De regreso en casa, una vez finalizada la desastrosa aventura contra Inglaterra, Lope comenzó su destierro en tierras levantinas junto a su esposa Isabel. Cumplida la primera parte de la sentencia, vuelve a Castilla y en Toledo traba amistad con D. Antonio Álvarez de Toledo, V duque de Alba, que le tomó a su servicio. Como miembro del séquito del duque, le acompañó a Alba de Tormes, donde habitó una de las casas que este poseía en la villa. Aquí nacieron sus hijas Antonia y Teodora y aquí murió su esposa Isabel de Urbina, probablemente como consecuencia del parto de su segunda hija, siendo enterrada en la iglesia de Santiago, la más antigua de Alba. En 1595, Jerónimo Velázquez retiró la denuncia contra Lope, ya viudo, con lo cual nuestro escritor pudo volver libre a Madrid.
            Durante su estancia en tierras albenses, Lope de Vega disfrutó de una vida de sosiego, y alejado de las tentaciones e intrigas de la corte. Escribió varios obras de teatro –El favor agradecido, octubre 1593, El leal criado, junio 1594, La comedia de San Segundo, agosto 1594,  Laura perseguida, octubre 1594- y una novela pastoril, La Arcadia, en la que relata las aventuras amorosas del duque de Alba y sus amigos.
            Como prueba de la estancia de Lope de Vega en Alba de Tormes, existe por fortuna una partida de bautismo del hijo de un gentilhombre del duque y amigo de Lope, en la iglesia parroquial de S. Juan Bautista, en la que consta la actuación del literato como padrino en dicho bautismo. Este es el documento que se presenta aquí y que dice lo siguiente:

            En veinte y dos del mes de enero del año de mil y quinientos noventa y cuatro, yo Pablo González, cura de la iglesia del señor S. Juan Bautista de Alva, bauticé un niño de Cristóbal de Terrazas, y dicho hijo llamose Gaspar; fueron sus padrinos Lope de Vega, gentil hombre del duque de Alva, y doña Felipa de Escovar, mujer de Juan Dávila Maldonado, y yo Pablo González doy fe de lo dicho y digo ser berdad y conforme...(firma)”


                                 Firmas de Lope de Vega y su esposa Isabel de Urbina