martes, 21 de abril de 2015

MINUTO DE SILENCIO EN REPULSA DEL ASESINATO DE UN PROFESOR

Nos concentramos en el patio de nuestro centro para rendir homenaje a Abel Martínez, asesinado en el instituto Joan Foster, de Barcelona.



Condenamos el acto y la violencia ejercido en el mismo, producto de la irracionalidad de alguien que,  desde el momento inicial, se ha convertido ya en su propia víctima.
Educamos, a pesar de todo, y se podría decir, de casi todos, porque creemos que no existen condicionantes sociales ni educativos insalvables y porque consideramos la educación como una hermosa herramienta de liberación, de transformación personal y social.
Reincidimos en nuestra tarea de educadores a pesar de los fracasos y animados por los éxitos, porque ante el complejo contexto social, seguimos creyendo en la dignidad de la persona, de nuestros alumnos, y defendemos y exigimos que sea también respetada nuestra tarea como profesores y educadores. No hay que tapar lo malo, no, de este mundo que vosotros como alumnos y nosotros como profesores y personal laboral compartimos; hay que denunciarlo y exigir medidas porque el día que se pierda la esperanza en la educación y la fe en lo que hacemos, ese mismo día habrá muerto la educación. Un hecho detestable, injustificable, dramático, deleznable, no puede anular día a día de alumnos y enseñantes que desean aprender y enseñar. No hay otra forma de sobrevivir. Porque enseñar también es sobrevivir: al miedo, al desaliento, a la tristeza, a la depresión personal y social, a la desorientación, a los recortes, y reinventar cada año, cada curso, cada día, con cada grupo y con cada nueva generación que nos llega, cómo transmitir la grandeza de los gigantes a cuyos hombros cabalgamos.
TEXTO DE ROSA CORCHETE, PROFESORA DE FILOSOFÍA