miércoles, 6 de noviembre de 2013

PASEO UNAMUNIANO


Medallón de Unamuno en la Plaza Mayor
  El martes 29 de octubre, los alumnos de 4º A nos dirigimos a la plaza Mayor, donde comenzamos el "Paseo Unamuniano".  Nuestro instructor, aparentemente don Miguel, nos esperaba a las diez y media frente al medallón de Miguel de Unamuno. ¡Cuántas veces habremos visto su figura sin ni siquiera preguntarnos quién fue y por qué su importancia! Pues bien: Unamuno fue escritor, poeta y filósofo español de la generación del 98. Nació en Bilbao. Estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid. Vivió 72 años, de los cuales 39 los pasó en Salamanca.
 La plaza mayor fue de gran importancia para don Miguel, elemento que está reflejado en sus obras, pues allí fue donde le recibió una multitud de ciudadanos españoles cuando volvió a España después de seis años de exilio y recién comenzada la II República (año 1931).

En la Plaza de Anaya, escuchando a "Unamuno"
Continuamos la visita en la plaza de Anaya, donde están las catedrales tan significativas de Salamanca, y a las que Unamuno dedicó tantos versos.
En el año 1900, don Miguel fue nombrado Rector de la Universidad de Salamanca y, mientras desempeñaba ese cargo, él y su familia vivieron en la Casa Rectoral (en la calle Libreros) que, como su mismo nombre indica, era el edificio que se cedía como vivienda al rector. Allí se conserva la Casa Museo de Unamuno. Vimos algunas de sus pertenencias, de las que dedujimos algunos de sus gustos, como jugar al solitario con las cartas (se conserva una minibaraja de cartas), la papiroflexia, etc, y vimos muchas fotos de la vida del escritor.

Ante la puerta de la Casa Museo de Unamuno
En 1891, Miguel de Unamuno obtuvo la cátedra de griego de la universidad de Salamanca y se instaló con su esposa en la llamada casa de los Azulejos, en la esquina con el paseo Carmelitas y el parque de San Francisco. Ese lugar  tuvo gran importancia en el recuerdo de Unamuno:  fue su primera vivienda en Salamanca. Allí vio nacer y crecer a sus primeros hijos. También cerca de allí, en la calle Bordadores, lugar fue donde finalizó nuestra visita, junto a su estatua, tuvieron lugar los últimos días de don Miguel; murió el 31 de diciembre del año 1936, bajo arresto domiciliario, debido a una intoxicación por un brasero de cisco.

Con Unamuno, frente a la casa en la que murió
Creo que fue una mañana productiva, en la que conocimos un poco más de nuestra cultura, de nuestro pasado, de nuestra ciudad. Somos afortunados de poder conocer parte de la vida de Unamuno visitando Salamanca. Esta pequeña excursión ha sido una buena forma de salir de la rutina diaria, y aprender de otra manera. Estaría bien que se repitieran experiencias así a lo largo del curso.
   Mª Jesús Andrés del Rey, 4º A.


1 comentario:

Ángel Encinas Carazo dijo...

Un buen trabajo, Mª Jesús. Enhorabuena.