lunes, 28 de octubre de 2013

Crecer con libros y fantasmas


Hola a tod@s.

  Habréis visto que el pasillo central del instituto está invadido de fantasmas, murciélagos y otros seres del inframundo que se descuelgan de los tenebrosos árboles. Tened cuidado cuando caminéis entre ellos, es mejor deslizarse en silencio, no atraer su atención, shhhhh. Pero sí quiero atraer la atención de todos los que colaboraron para conseguir ese efecto, para agradecerles el haber trabajado tanto. Como tutora de 1º E agradezco a mis pequeños artistas y Ana, la PROFE de plástica, agradece a todos sus genios creativos y trabajadores. También agradecemos al personal del centro que colaboró tan activamente con nosotras. Y creo que todos debemos agradecerles a Ana y Lucía, nuestra bibliotecaria, que han sido el eje sobre el que hemos girado para sincronizar todo, por su enorme esfuerzo y generosidad al dedicarle su ingenio y tantas horas.

 No es una tradición que España haya seguido por años el festejar Halloween, pero sí se recordaba el día de todos los santos. Últimamente ha cobrado cierta importancia porque a los niños les resulta atractivo disfrazarse y pedir golosinas, y como bien dice Ángel Encinas es agradable desdramatizar el día de los muertos. 
 Los orígenes de Halloween se remontan a los celtas y luego fue exportada a los Estados Unidos por los inmigrantes irlandeses alrededor de mediados de 1.800. La  fiesta estaba dedicada a Samhain, el dios de los muertos de los celtas. El 31 de octubre marcaba el final del verano y comienzo del invierno. Recogían toda la cosecha y ofrecían parte de ella a Samhain para que los protegiera porque creían que, con el paso del verano al invierno, la división entre el mundo de los muertos y el de los vivos desaparecía. También ensuciaban sus casas y las decoraban con huesos, calaveras y cosas repugnantes para que los muertos se asustaran y pasaran de largo.

  Como acabamos de terminar las 3 semanas de lectura en el aula, a los que os guste leer os recomiendo “La cosecha de Samhein”, del ciclo de la luna roja de José Antonio Cotrina. Es una apasionante trilogía, que os transportará a la terrorífica aventura que tienen que vivir 12 chicos como vosotros. A los que no os gusta leer os animo porque este libro aviva la imaginación y atrapa al lector, veréis que no podréis escapar de él hasta el final.

  Algunos sabéis que soy una fans de los libros, sobre todos los de fantasía y ciencia ficción, pero que leo de todo. A veces siento que la biblioteca es un camino y yo la eterna caminante que va descubriendo miles de mundos insospechados. Cuando era muy pequeña, una amiga de mi madre me regaló unos libros y me enseñó a leer. Un mundo maravilloso se abrió para mí. Todavía recuerdo esos libros como el mayor tesoro. Vosotros tenéis bibliotecas por todos lados. La de nuestro instituto tiene un montón de tesoros, seguro que hay uno para ti.


¡Venga, vamos a la búsqueda del tesoro!