martes, 19 de mayo de 2009

Esos muertos tan vivos

No pretendo convertirme en el necrólogo oficial de la Revista, pero creo que tenemos el deber del recuerdo y del agradecimiento por quienes tanto han hecho por la música que hemos degustado (Antonio Vega), el pensamiento que nos ha marcado (Castilla del Pino) y la literatura que tantos sentimientos nos ha removido (Mario Benedetti). Los tres nos han abandonado; a los tres les sobrevivirá por siempre nuestro recuerdo.


Se dejaba llevar, se dejaba llevar por ti,
no esperaba jamás y no espera si no es por ti.
Nunca la oyes hablar, sólo habla contigo y nadie más,
nada puede sufrir, que él no sepa solucionar.
"Uno es los muchos que ha sido. Y ha sido según lo que ha hecho (y lo que ha visto, porque ver es una forma de hacer). Lo que ahora se hace pasa a ser enseguida lo que se hizo. Por otro lado, la infancia y la primera adolescencia son el pasado fáctico, el que imprime y determina toda la vida. Nuestro abanico de deseos y, figurativamente, ensoñaciones, remiten a los de la infancia: por eso, el deseo del adulto conserva siempre mucho de pueril. El adulto pareciera poseer una especie de homúnculo-niño dentro de sí que de vez en vez saca la cabeza para requerir sus propias exigencias".

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza